Muchas parejas dudan entre contratar fotógrafo y videógrafo por separado o buscar una empresa o equipo que haga los dos. Ambas opciones tienen ventajas reales. La elección depende de lo que priorizáis.
La opción de contratar juntos: ventajas e inconvenientes
Hay estudios y equipos de bodas que ofrecen foto y vídeo como pack integrado. La misma empresa se encarga de los dos.
La ventaja principal es la coordinación. Si foto y vídeo trabajan juntos habitualmente, se conocen, se coordinan sin pisarse y el resultado tiende a ser más coherente en estilo. Las imágenes del vídeo y las fotos tienen una paleta de color y una estética que se complementan en lugar de chocar.
El inconveniente es que la excelencia en las dos disciplinas en el mismo estudio es menos habitual de lo que parece. Muchos estudios son fuertes en una y mediocres en la otra. Si el fotógrafo es extraordinario pero el videógrafo es del montón, o al revés, contratar los dos juntos no os da el mejor resultado posible en ambas.
Preguntad ver portfolios separados del fotógrafo y del videógrafo concretos que os asignarían. No del estudio en general.
La opción de contratar por separado: mayor control, más coordinación a cargo vuestro
Elegir al mejor fotógrafo que encontréis y al mejor videógrafo por separado os da más opciones. Podéis combinar un fotógrafo de un estilo con un videógrafo de otro, o elegir al mejor de cada disciplina sin que uno arrastre al otro.
El inconveniente es que necesitáis coordinar que los dos puedan trabajar juntos ese día. Los problemas más habituales:
El videógrafo y el fotógrafo pueden pisarse si no coordinan antes. Eso suele ocurrir en momentos clave como la entrada, los votos o el primer baile. En esos momentos, si hay falta de comunicación, el vídeo puede salir con el fotógrafo en plano o las fotos pueden salir con el trípode del vídeo en el encuadre.
Muchos fotógrafos de bodas tienen videógrafos de confianza con quienes han trabajado antes. Preguntadle a vuestro fotógrafo si tiene alguien que recomiende. Es la forma más sencilla de conseguir lo mejor de los dos mundos.
Cuánto añade el videógrafo al presupuesto
En España, el rango habitual para un videógrafo de bodas es:
Entre 800€ y 1.800€ para videógrafos con experiencia y un estilo cinematográfico básico.
Entre 1.800€ y 3.500€ para videógrafos de referencia con edición avanzada, uso de drones, equipos adicionales de audio y estética cinéfila.
Por encima de 3.500€ hay videógrafos con reconocimiento nacional que producen piezas de cortometraje, no solo vídeos de boda.
¿Necesitáis el vídeo?
La pregunta más honesta que nadie suele hacerse: ¿en los últimos cinco años habéis visto el vídeo de boda de alguien que conozcáis más de una vez?
El vídeo de boda es una pieza emocional muy potente cuando se ve en los primeros meses después de la boda. Con el tiempo, el álbum de fotos tiende a tener más uso cotidiano. Eso no significa que el vídeo no valga la pena, sino que conviene tenerlo en cuenta cuando gestionáis el presupuesto.
Si tenéis que elegir entre invertir más en el fotógrafo o en añadir videógrafo, en la mayoría de los casos un fotógrafo excepcional sin vídeo deja un recuerdo mejor que un fotógrafo mediocre con vídeo.
Fotógrafos con conexión con videógrafos
Los fotógrafos de nuestra selección en el directorio de fotógrafos de bodas en España pueden recomendaros videógrafos con quienes trabajen habitualmente. Es la forma más eficiente de resolver los dos sin incertidumbre.