Una de las conversaciones más incómodas que tiene una pareja con su fotógrafo de bodas ocurre semanas después de la ceremonia, cuando preguntan por las fotos y descubren que algo que esperaban no estaba incluido en el precio. Para evitar eso, conviene saber desde el principio qué entra en un paquete estándar y qué se paga aparte.
Aquí va un mapa claro de lo que deberías esperar de cualquier fotógrafo profesional en España.
Lo que siempre debería estar incluido
Cobertura del día completo. Un reportaje estándar cubre desde los preparativos hasta aproximadamente una hora después del baile. Eso son entre 8 y 12 horas de trabajo. Si el fotógrafo solo cubre desde la ceremonia, no es un reportaje completo.
Fotografías editadas. La edición es parte del trabajo, no un extra. El número varía: entre 400 y 800 fotos es lo habitual para una boda completa. Algunos fotógrafos entregan más, otros menos, pero el criterio real no es la cantidad sino que estén bien seleccionadas y editadas con coherencia.
Galería privada online. La forma de entrega estándar hoy es una galería online protegida con contraseña donde podéis descargar todas las fotos en alta resolución. Debería estar disponible durante al menos 12 meses.
Derechos de uso personal. Las fotos son vuestras para uso personal. Podéis imprimirlas, compartirlas y enmárcarlas. Lo que no podéis hacer sin permiso expreso es venderlas o usarlas con fines comerciales.
Lo que se paga aparte (y merece la pena considerar)
Sesión preboda. Una sesión de una o dos horas antes de la boda, en una localización elegida por vosotros, sin invitados ni agenda. Sirve para conocer al fotógrafo, romper el hielo con la cámara y llegar al gran día sin poneros tensos cuando os apunte el objetivo. Vale mucho más de lo que cuesta, que suele ser entre 150€ y 350€ extra.
Segundo fotógrafo. Si la boda tiene más de 80 personas o hay dos celebraciones simultáneas (preparativos de novio y novia a la misma hora), un segundo fotógrafo hace que no se pierda nada. En bodas grandes es casi imprescindible. Añade entre 300€ y 600€ al presupuesto según el nivel del profesional.
Álbum impreso. El formato digital es cómodo, pero muchas parejas lamentan no haber pedido un álbum físico hasta que es demasiado tarde. Un álbum artesanal de calidad, de entre 30 y 50 páginas, cuesta entre 400€ y 900€ según el fotógrafo y el fabricante. No es lo mismo que imprimir en cualquier tienda de fotos.
Desplazamiento. Los fotógrafos suelen incluir desplazamientos en un radio de 50-100 km sin coste. Fuera de ese radio, el precio del viaje y el alojamiento si es necesario va aparte. Confirmadlo siempre en el presupuesto, especialmente para bodas en zonas rurales o destinos.
Qué preguntar sobre la entrega
El plazo de entrega varía bastante. Algunos fotógrafos entregan en tres semanas, otros tardan entre dos y tres meses. La media está en cuatro a seis semanas. Si el plazo os importa, pedidlo por escrito en el contrato.
Preguntad también si las fotos tienen marca de agua y si podéis imprimir sin restricciones. La respuesta correcta a ambas es no tienen marca de agua y sí podéis imprimir donde queráis, aunque para uso comercial necesitéis permiso.
Sobre los backups: la pregunta que salva bodas
Esta es la que más se olvida y más importa. ¿Qué pasa si una tarjeta de memoria falla durante la boda?
Un fotógrafo profesional usa tarjetas de doble ranura, graba en dos tarjetas simultáneamente o hace backup durante los descansos. Si os dicen que “no suele pasar”, buscad a otro. Las tarjetas fallan. No con frecuencia, pero fallan.
Si queréis ver qué incluyen los fotógrafos de nuestro directorio, podéis consultar el perfil de Albert Pamies en Málaga y preguntar directamente por sus condiciones. Todas las consultas son gratuitas y sin compromiso.
¿Tenéis ya claro lo que buscáis? Consultad disponibilidad en el directorio de fotógrafos de bodas más cercano a vuestra celebración.